Pamela
Me consumiría como un papel en llamas... ¡La razón por la que vivo aquí eres tú!
Es un tiempo difícil para nuestra relación, los meses se hacen largos y no veo
el día en que pueda despertar a tu lado. Los días pasan a media marcha sin
correr el tiempo, la rutina cansa convirtiéndose en fastidio solo con verte una
vez por cuaresma. Solo pienso en ti y en todo lo que he soñado. Los obstáculos
no quiebran fácilmente con la dependencia de quien la influye y atado a tus pies
puedo recitar amor siendo un corazón latente careciendo de recursos obsequiando
poemas románticos sin actos de abundancia desesperando a esta débil relación de
cobardes que luchan por ocultarse. Jure enamorarte, amarte, desde un comienzo
siendo Humilde y respetuoso, la primera vez que estreche tu mano junto a la mía
colapse de emociones siendo el principio de algo que no sabíamos a donde nos
llevaría, y así, hasta que un beso llevo tan lejos nuestro vínculo amoroso. Los
días pasaban como el viento en vela dándonos cuenta que nos gustábamos abriendo
un mundo de ensueño a caminos de tocar el cielo sintiéndonos como si fuese la
primera vez y tus ángeles me querían como si de años me conocieran. Mi vida
cambió por completo al ver una manzana roja caída de un árbol queriendo sembrar
semillas, nunca me imaginé cómo sería esa chica cuando la conocí, no imaginé lo
que pasaba en su alrededor. Me hizo capacitar que en la vida aunque ya la hemos
escrito no quiere decir que se haya acabado el cuento.
Comentarios
Publicar un comentario